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Charla Tercera - Identidad
Saludos esta noche;
Mis queridos amigos, bienvenidos esta es la tercera ocasión en la
que nos reunimos, y es causa de gran alegría ver de que forma tan
respetuosa se están acercando al Noble Dharma, parece ser que han
captado lo que les quise transmitir en la charla anterior.
Hoy empezaremos a tratar un tema muy central dentro del Dharma, es el tema
básico del Drama Humano, y por eso lo empezamos ahora y lo terminaremos
cuando hayan alcanzado cada uno de ustedes el despertar.
En las cartas que dictamos, dimos una visión muy profunda y detallada,
al tiempo que lógica, de lo que la identidad es; empero dada la magnitud
del tema, y considerando que nuestra intención dista del acto mismo
de repetirnos, daremos otra visión del mismo asunto, más bien
iremos construyendo una visión de forma natural y lógica. ¿Qué
necesidad hay de repetirse si los temas de los que hablamos darían
para escribir innumerables volúmenes?... Dejemos que los que no saben
se repitan y no pierdan de vista que esto que ahora les diré no invalidad
en ningún modo el contenido de las cartas y de otros documentos, sino
que los corrobora y los amplia.
El concepto más básico encerrado en el término “Identidad”
es el Yo…
Identidad soy yo, yo soy identidad, mi yo es identidad y mi identidad soy
yo… En el Dharma se enseña que esta identidad es una usurpadora, una
falla en la percepción, esto es claro y simple para el Sabio, digamos
incluso que es innegable, sin embargo para la persona común es un
poco absurdo el aceptar que el ser algo o ser alguien pueda de alguna manera
ser perjudicial… Y es quizás por esto que algunas personas pueden
llegar a rechazar al Noble Dharma…
Pero aquí el error no está de parte del Dharma, está
de parte de los instructores que olvidados de la condición del humano
cotidiano presuponen que existe una tendencia cultural hacia el rechazo de
la identidad… Claramente esto es así en India y en muchos pueblos
orientales donde se ha predicado el Dharma desde hace Eones, pero en Occidente
no hay una cultura que tienda a destruir al Yo sino a Edificarlo.
Haciendo uso de una generalización exagerada diré que en occidente
solo aquellos que no lograron ser exitosos en el mundo material aceptan con
agrado la idea de la necesidad de destruir la identidad, sin embargo este
impulso viene en sí mismo de la identidad, la identidad dice: Esto
que he sido no me ha hecho feliz, si cambio de aspecto seré feliz…
Debido a este asunto, se ha difundido la idea de la Reformación de
la personalidad o el carácter como sinónimo de avance en el
camino evolutivo; idea que por cierto carece de bases y de sentido… Tenemos
entonces personas que se han reformado de modo de tener identidades “desprendidas
y altruistas” que critican la no aniquilación de la identidad de los
demás.
Cuando la persona común intenta acercarse al Dharma usualmente lo
hace por medio de senderos que son traducciones más o menos afortunadas
de los principios del Dharma Universal… Los textos del Dharma Oriental por
ejemplo, suelen ser confusos para los occidentales, los Textos del Dharma
Occidental suelen ser crípticos y deliberadamente herméticos…
Entonces se recurre a las simplificaciones no autorizadas, a las escuelas
basadas en libros que son resúmenes que las mentes manchadas de los
autores han hecho para beneficiar a los otros y, porqué no decirlo,
a su propio bolsillo.
En las nuevas líneas ligeras de espiritualidad y en las cerradas y
solemnes sociedades secretas, se habla con frecuencia de un Ego Falso o Yo
Falso, La personalidad, la sombra, el enemigo íntimo, el Satán
Interno… y un Ego Verdadero, Yo Verdadero, Yo esencial, Cristo Interno, Esencia,
Alma, etcétera…
Es por esto que el individuo promedio termina creyendo que hay un yo malo
y un yo bueno, que están en pugna dentro de él, y que él
– el cual no parece haberse percatado de que el observador es también
un yo – está en medio de esta lucha esperanzado en que el bien triunfe
sobre el mal algún día.
Estas no son más que verdades parciales, errores de percepción
de la enseñanza profunda de los Maestros Eternos.
Partamos desde las bases mismas del asunto y vayamos desarrollando todas
estas cuestiones que son del mayor interés… De este modo cualquiera
que no tenga formación espiritual puede fácilmente ver lo expuesto
en esta enseñanza y beneficiarse:
En efecto hay un Yo Real, que es el Sujeto, y que para serlo debe estar
liberado de toda noción del Objeto, o sea de todo atributo…
Esto es una afirmación que el sabio aplaude pero que el profano no
puede penetrar… La buena noticia es que podemos abrirle una pared y entrar:
Partamos del concepto gramatical del Sujeto, es decir aquél que ejecuta
la acción… El sujeto es por definición “un alguien” no “un
algo”…
No se puede describir al Sujeto, él es la causa de los eventos pero
no puede ser descrito de ninguna manera… Piensa en la frase: él vino
y tomó el vaso de agua que estaba sobre la mesa blanca en la cocina…
Los objetos pueden ser descritos pero el Sujeto No… Por que el sujeto no
tiene atributos asociados.
Algunos dirán: Se puede describir a las personas… Excelente observación,
se dirá: él mide 1,80 m, pesa 76 Kg, Ojos café, cabello
oscuro, buena persona… Esto en realidad es: Él “tiene” un cuerpo de
1,80 m de longitud en postura erguida, que tiene un peso equivalente al de
76 Kg, “tiene” ojos café, “tiene” el cabello oscuro, y generalmente
“se comporta” de forma agradable y buena. Como verán, éstos
son atributos asociados a objetos que asociamos a él: Su cuerpo y
Su conducta… pero él queda completamente desconocido aún… A
despecho de los escépticos y materialistas, incluso ellos deberán
aceptar que saber como se ve una persona no es “conocerlo”…
Una vez que aclaramos que el Sujeto realmente no tiene atributos ni es describible,
debemos seguir en el estudio y verificar de qué modo se relacionan
Sujeto y Objeto.
Los objetos solo pueden relacionarse con el sujeto por medio de una relación
que es necesariamente intangible y transitoria.
Pongamos un ejemplo: Ustedes son el sujeto, dentro de sus vidas existen muchos
objetos, estos objetos no están relacionados directamente con ustedes
sino por medio de una relación que puede ser de pertenencia o no-pertenencia…
Piensa en esto: Tu carro, tu casa, tu cuenta bancaria, tu piscina, tu televisor,
tu computadora… Son ejemplos de cosas que te pertenecen, tienes una relación
de pertenencia con ellas… El carro del vecino, la casa del alcalde, la cuenta
bancaria de Bill Gates, la piscina de Madona y el Televisor de Maradona,
son cosas que no te pertenecen, así que diremos que tienes una relación
de no-pertenencia con ellas…
Sin embargo, aún cuando posees muchos objetos, ninguno de esos objetos
eres tú… Ahora quiero que captes algo que es muy simple pero muy poderoso:
Tú, el Sujeto, estabas antes de “tener” los objetos, y estarás
después de que ya no los tengas, la relación con los objetos
comienza en un momento, tiene una duración y luego termina, esto es
cierto y completamente verificable en la experiencia.
Ahora analicemos una idea muy importante: La relación de pertenencia
es siempre bi-direccional… Es decir lo que posees te posee…
Usemos un ejemplo absurdo: ¿Qué objeto puede tener menos valor
que la Basura?... Probablemente un contenedor de basura… ¿Has notado
que si alguien golpea el contenedor de basura que está en la plaza
eso no te genera ninguna sensación de malestar? ¿Has notado
que cosa pasa en cambio si alguien viene y patea tu viejo y maltrecho contenedor
de basura?... De inmediato la Furia y el Desagrado vienen a ti y te hacen
reaccionar gritando e insultando.
Queda claro entonces que los objetos que posees se convierten como en parte
de ti mismo y llegas a sentir terrible malestar y dolor por lo que les suceda…
Por otro lado los objetos con los que tienes relación de no-pertenencia
te importan muy poco.
Si la relación de pertenencia sobrepasa el equilibrio del uso,
entonces los objetos pueden ser considerados atributos del sujeto…
Los objetos están para ser usados, no para ser poseídos… Cuando
esta relación que se establece entre un sujeto y un objeto, que hemos
llamado pertenencia se vuelve exagerada en sus efectos, y cuando el objeto
no solo se usa sino que es causa de identificación, entonces el objeto
empieza a formar parte de los atributos que “se les crean” al sujeto.
En el momento en el que el Sujeto se considera como poseedor de atributos,
estos atributos lo convierten en un objeto y surge la identidad que es el
Sujeto funcionando como un Objeto.
De este modo entonces ocurre el nacimiento de la identidad… Debido a la falta
de habilidad, pericia y experiencia, surge una falsa percepción de
los eventos de la vida (Samsara) y esta falsa percepción involucra
una confusión entre el Sujeto y el Objeto.
El Sujeto se va convirtiendo en un objeto a medida que va poseyendo objetos
físicos y objetos mentales… Se va convirtiendo en un Sujeto-Objeto,
a este hibrido, que es causado por el efecto de Samsara es lo que se llama
Identidad.
En este momento, debo confesar que esta forma en la que hemos deducido a
la identidad, no es la que tenía en mente hacer… De hecho pensaba
alejarme de los tecnicismos pero creo que es bueno que se haya dicho esto,
porque acá no hay nada religioso que pueda ser rechazado como superstición,
todo es lógico, coherente y secuencial.
Sigamos entonces: Lo que usualmente llamamos yo es al Yo con atributos, es
decir a la identidad… No quiero que la gente se haga la idea de que la Identidad
es un demonio que se lleva dentro, al menos no hasta que comprendan que cosa
es un demonio.
Lo que quiero que comprendan que la Identidad es el Único Yo que conocen
ustedes, y por eso se aferran a él de forma tan profunda… Cuando logren
la concepción de un Yo “Gramático”, es decir, un Yo libre de
Atributos serán capaces de hacerse independientes de esta identidad…
Es un tremendo problema el poseer esta identidad, es muy doloroso cargar
a cuestas este peso ilusorio pero esto no se debe a la naturaleza maligna
de la identidad sino a su falta de practicidad… La Identidad no es mala
solo es bastante torpe… Y es precisamente esto lo más central,
el Yo Sin Atributos, al que mejor no llamamos Yo para no darle atributos,
sino Naturaleza o Fuerza de Vida, tiene infinitos recursos para resolver
todos los problemas, pero la identidad solo tiene esta mente cognitiva estrecha
que no se calla jamás y esta mente subconsciente rebelde que cada
vez que puede muerde la mano que le da de comer.
Vemos entonces porqué todos los sistemas místicos buscan alejarse
de esta identidad y prescriben ciertas actividades para este fin:
La identidad es un Yo definido en función de los objetos…
Es evidente la certeza de esta afirmación, pero lo importante es que
se vean los terribles efectos: Los objetos son frágiles, y lo que
es aún peor, los vínculos de pertenencia-uso con los objetos
siempre son transitorios, no importa el tiempo de vida del objeto.
Si establezco vínculos con una flor, sufriré pronto cuando
se marchite y he aquí que el corto periodo de vida de la flor es un
problema… Sin embargo cuando hago relación con una montaña
sufriré, no porque se vaya a desaparecer la montaña sino porque
mantener un vínculo de pertenencia implica que me ponga en conflicto
con todos los que la ensucian y maltratan.
Podríamos decir que hay objetos que definen el Yo y otros que lo refuerzan…
La desaparición de los reforzadores nos debilitan y entristecen, la
de los definidores nos llevan a una crisis existencial de magnitud considerable.
Lo grave acá es que mientras más objetos tengamos asociados
a nosotros somos más vulnerables al sufrimiento porque es como si
expusiéramos más superficie vulnerable… Por eso la renuncia
era el modo de acabar con la identidad para muchas líneas, incluso
los votos de pobreza eran realmente votos de no seguir incrementando el número
de atributos que asociamos con nosotros mismos, de modo que nuestra identidad
se debilitara. Pero si comprendemos el principio entonces podemos hallar
vías alternativas para alcanzar el mismo fin… Pregúntate a
ti mismo, ¿No sería maravilloso no sufrir por lo que le ocurra
a cualquier objeto de mi posesión? ¿No sería grandioso
poder estar tranquilos y relajados sin miedo al escarnio, al robo o a la
muerte (el cuerpo es un objeto también)?... Reflexiona…
Las relaciones humanas basadas en la identidad convierten la relación
entre dos sujetos en la relación entre dos objetos humanizados.
En efecto, la relación entre dos Sujetos no objetivizados, es decir
dos personas despiertas y sin identidad, se da por identificación
y no por posesión-uso… Sin embargo las relaciones humanas basadas
en la identidad parten del supuesto de que si yo soy un sujeto-objeto (identidad)
el otro también debe serlo y por ello se establecen relaciones humanas
de posesión-uso, que frecuentemente se convierten en relaciones de
explotación-abuso.
Incluso los afectos están configurados a partir de los atributos…
por lo tanto, una persona debe tener tales o cuales atributos para sernos
agradable…
En estado libre de atributos, nos sentimos identificados con los que hacen
las obras correctas, no importa cuantos atributos desagradables tenga, y
nos sentimos no-identificados con los que obran incorrectamente aún
si son tremendamente atractivos ¿No es esto una gran ventaja? ¿Cuántos
de ustedes agradecerían dejar de desear a quien se comportó
de forma inadecuada con ustedes pero la “carne” se los impide?...
En un nivel más profundo, en el estado despertado, podemos “forzar”
la identificación pues todos los seres poseen la naturaleza pura,
sin embargo esto no es una identificación que se haga involuntariamente,
ya que entonces sufriríamos queriendo salvar a los que no desean ser
salvados… Hay quienes creen que en el estado despertado automáticamente
surge la compasión y la benevolencia y la identificación con
los seres al nivel de la naturaleza primordial, pero esto no es así:
Aún los Boddhisattvas que son Salvadores Universales deben proclamar
el Voto del Boddhisattva para poder tener esta identificación interna
ininterrumpida, este voto es una declaración expresa de la intención
de estar identificados todo el tiempo con todos los seres… Mientras no hagan
el voto podrán forzar la identificación solo si lo desean y
desidentificarse también a voluntad.
En presencia de identidad, Yo es No-Tú por lo tanto yo aspiro a lo
mejor para mi y no me importa lo que te pase… Pero si eres mi amigo/familiar/pareja
entonces eres un objeto mío y si me importa tu bienestar, pero me
molesta cuando te alejas de mí voluntad y tratas de ser independiente…
Me preocupo por mi brazo pero me molestaría que tuviera movimientos
involuntarios, de hecho si así fuera probablemente lo amarraría…
¿Ven lo complicado de esto?
Estamos encerrados en: Si soy esto, no soy eso…
Este es otro factor importantísimo, los atributos de los objetos y
de las identidades son iguales a sí mismos en cualquier momento del
tiempo, esto significa que yo no puedo hacer lo que haces tú aún
si lo deseo porque no soy tú.
¿Cuántos talentos yacen en ustedes que no saben que tienen?,
¿Cuántas veces se han negado un impulso puramente natural solo
porque no encaja en la imagen que tienen de ustedes (Identidad)? ¿Cuántas
veces han sido agresivos, o amorosos, o fríos no porque les naciera
sino porque “se supone” que así son ustedes?
¿No ven cual es el drama de la identidad? El drama de la identidad
es este: Somos esclavos encerrados dentro de la identidad… ¿Les
pasó alguna vez algo tan simple como que desearon cambiarse el modo
de peinarse y de vestirse y no lo hicieron porque pensaron que no era “su
estilo”?
No quiero que vean a la identidad como un demonio, sino como una consecuencia
del error de percepción que hemos llamado Samsara.
Estas tres cosas que les he dicho: Necesidad de objetos definidores y reforzadores,
Relaciones de objetos humanizados y Encierro dentro de una imagen son los
tres aspectos venenosos de la mente: Codicia, Aversión y Confusión,
respectivamente.
Existen muchas otras complicaciones que provienen del hecho de la identidad:
La idea del Karma es algo que proviene de la identidad, la sensación
de que la liberación es lenta y difícil es también una
consecuencia lógica de la identidad, la frustración de no saber
que hacer ante las circunstancias de la vida sabiendo que se poseen recursos
desconocidos, la necesidad de pensar, deducir e inducir ante cualquier evento,
el traumático proceso de toma de decisiones, la fragilidad emocional,
el deseo sin control, la esclavitud ante los instintos del cuerpo, la intolerancia,
la incomprensión, la falta de flexibilidad, la falta de creatividad,
la falta de sensibilidad, el orgullo y el amor propio, la falta de espontaneidad
y la falta de alegría son solo algunos de los incontables males que
provienen de este Yo con Atributos.
Bien los métodos de liberarse de la Identidad son Muchos, y de eso
precisamente se trata el Dharma, así que primero internalicen esto,
compréndanlo, cáptenlo en profundidad y en las siguientes charlas
les iré mostrando como liberarse de ese yo sin necesidad de irse a
una montaña vestido solo con un taparrabos.
Que tengan buenas noches;
Shri Khaieswara MahaDeva
Copyright © por .:: Comunidad Krodhedharma - ZholEvanoi :. Derechos Reservados. Publicado en: (204 Lecturas)  [ Volver Atrás ] |
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