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Carta Duodécima El Nombre Divino...
Carta Duodécima
---El Nombre Divino---
---0---
Luz-Tierra a 10º58’ del Centauro
Año 41 de la Era del Aquarius
02 de Diciembre de 2005 d.l.e.c.
Extracto de una comunicación de S:.D:.G:. Shri Khaieswara
MahaDeva a su Discípulo Perfecto:
“Amado mío;
He tenido muy presente tu petición de continuar con la enseñanza
por medio de las Cartas Internas, y si no he manifestado nada hasta este
momento es porque simplemente creo que aún no han aparecido las personas
adecuadas para llevar adelante esta empresa de valor incalculable.
Ciertamente que el contenido de las once cartas anteriores es suficiente
para que una persona promedio pase toda su vida sin asimilar siquiera una
fracción, pero tal como acertadamente has escrito en tu carta de petición,
nuestro trabajo es sembrar, y cuidar la maduración de este hermoso
Dharma sin preocuparnos por quien vaya a sacar provecho de los frutos, tal
es la actitud del Krodheyogui realizado.
En esta mañana me he dedicado a escribir unas líneas para
la carta número doce, estas 4 cartas que siguen – de la doce a la
quince – son de la mayor importancia porque por si mismas describen el sendero
de la liberación inscrito en el misterioso símbolo de la Svástica
que el Señor Ganesha tiene en la palma de su mano… No es necesario
que te explique el significado de esta alegoría, solo recuérdale
a tus estudiantes que Ganesha es la criatura humana y la Svástica
en la mano recuerda que no es un sendero para hablar de él sino para
llevarlo a las Obras.
Mientras más nos acercamos a lo sublime más nos alejamos
de las palabras así que esta carta será muy breve, tan solo
un par de explicaciones sencillas y la puerta abierta para que la práctica
termine de establecerse en la vida del practicante.”
- Texto de la Carta Duodécima -
Mis muy queridos;
El Nombre Divino es la llave que abre la puerta a la liberación
de todos los seres en este mundo, quien se centre con diligencia en el trabajo
con esta disciplina quedará libre de todos los obscurecimientos de
la mente manchada por la conciencia de la identidad separada.
El Nombre Divino es alabado en todas las líneas como la práctica
suprema, la más perfecta y la de mayor poder, su simplicidad y los
muchos impostores que se han puesto en la tarea de vender el Nombre, le han
valido el desmérito del vulgo, sin embargo es tal su poder que nada
puede comparársele.
En el Sistema Hebreo el Nombre Divino es la base de todo, sus poderes
son tan terribles que los Judíos se cuidan de no pronunciarlo para
no desatar la furia de Tetragranmaton. La Torah es una extensión del
Nombre Divino, fue creada antes de la Creación y se le otorgó
a Moshes en el Sinai, en la Torah se encuentran las claves del Nombre Sagrado,
diseminado entre los diferentes capítulos que la conforman, aquél
que ha tenido la bendición de Dios y puede ver las claves alcanza
la llave que lleva a la más alta realización. La Clave de la
Sabiduría de Salomón era el conocimiento de los 72 Nombres
Divinos de Dios.
Alguien con este conocimiento no puede ser perturbado ni dañado
de modo alguno pues se erige soberano de la creación. Proverbios 18:10
lo dice bien: “El Nombre de Dios es torre fuerte, a ella corre el justo y
no es alcanzado.”
En el Sistema Cristiano, el Nombre Divino es usado para todo, desde
iniciar cada oración y acto litúrgico en la célebre
“señal de la cruz” hasta en la expulsión y de demonios y otras
clases de exorcismos… Cada acto que hace incluso el cristiano más
ignorante lo hace “en el Nombre de Dios”… El Abinu (Padre Nuestro) comienza
diciendo “Padre Nuestro que estás en los cielos Santificado sea Tu
Nombre”.
Jesús siendo un Avatar Divino hace esta promesa: Mi Padre os
dará todo lo que pidáis en Mi Nombre. También dijo que
si dos o más se reunían en Su Nombre Él estaría
presente entre ellos.
En el Sistema Islámico, cada Sura del Corán excepto el
IX, comienza diciendo: “En el Nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso”.
En el sistema Sufi, que es la rama mística del Islam, se realizan
las prácticas del Zeqr o Repetición del Nombre de Dios, como
parte integral de la Senda.
En el Sistema Hindú se dice que el Nombre de Dios y Dios son
una y la misma cosa, de hecho los Vaishnavas dicen que el misterio del nombre
es tal que aunque Krishna y su Nombre son uno y lo Mismo, el Nombre es más
Misericordioso que el mismo Krishna. Esto es simple de entender si recordamos
que el Señor Asume Nombre y Forma solo como un acto de Misericordia
hacia las Criaturas.
En el Sistema Sikh, la repetición del Nombre se llama Simram
o Japi y es una práctica esencial, los más Grandes Maestros
Sikh han dicho que Tanto Siddhi (Poder y Éxito) como Rishi (Visión
Trascendental) son esclavos de Simram.
En el Sistema Buddhista, las prácticas de Mahayana Mantrayana
son las más elevadas y completas, forman el vehículo tántrico
o Vajrayana. Incluso en otras escuelas Mahayanas como la Escuela Tierra Pura,
se dice que repetir el nombre de Amitabha es suficiente para lograr renacimiento
en la Tierra Pura del Buddha Amitabha.
El sistema que ha revolucionado a tantas personas en el mundo bajo el
nombre de Meditación Trascendental o MT, presentado por S:.D:.G:.
Maharishi Mahesh Yogui, no es otra cosa que la repetición del Nombre
Divino.
Todo esto no es propaganda excesiva de las virtudes del Nombre, es solo
una muestra de que siempre ha estado abierta la puerta que lleva al despertar
pero muy pocos son los que pueden hacer un intento serio por lograrlo… Al
primer susurro de la identidad que dice: ¿Cómo va a servir
de algo el repetir una palabra una y otra vez?, los tontos abandonan el trabajo
y siguen bajo las garras de las identidades.
Ahora es un buen momento para que invitemos a los amables lectores a
estudiar el material que presentamos bajo el nombre de Madhuram Bhaktiyana,
el cual es de una simplicidad que solo se equipara a su valor; pero como
sabemos que quizás este no está al alcance de todos por el
momento, reproduciremos acá unos párrafos tomados del Capítulo
V del mismo:
Del Madhuram Bhaktiyana – Namasankirtan:
La práctica del canto del nombre divino no podría ser
más sencilla.
Hay varias formas de hacerlo, así que les comentaré algunas
maneras de aplicarlo, este será un capítulo bastante breve
pero muy esencial.
El nombre divino tal como hemos dicho, no puede ser tomado de un libro,
se requiere que sea un Maestro o un Devoto quien transmita el mantra.
Sin embargo, si eres un alma pura, y no hay ningún Maestro o
Devoto a varios kilómetros a la redonda, te sugeriría que tomaras
alguno de estos dos mantras rajá: Nityananda ó Gauranga;
y empieces la práctica con ellos, de este modo encenderás en
ti la devoción suficiente que te atraiga la compañía
de los devotos o la presencia de un Gurú.
En primer lugar, busca un lugar calmado y tranquilo donde nadie venga
a molestarte ni a interrumpirte, siéntate en una postura cómoda
en la que te puedas olvidar del cuerpo fácilmente, cierra los ojos,
pon tu atención en la frente y empieza a repetir muy lentamente cada
una de las sílabas del nombre, estirando cada sílaba, cantándolo
en voz audible con un tono monótono y calmado.
El Nombre poco a poco irá inundando tu boca, y tu garganta, te
harás conciente de las muchas vibraciones de tu cuerpo mientras cantas
cada sílaba.
Al poco tiempo el Nombre tendrá una música propia, como
una melodía muy personal que variará un poco cada tanto pero
que cuando se estabilice será la forma en la que cantarás el
Nombre siempre.
Ahora debes saber que usar el Nombre como refugio es un proceso seguro
pero hay varias trampas.
Como en el SanatanaDharma no tenemos la presencia de ningún ser
que encarne el mal, digamos que tomaré el concepto de Mara prestado
del Buddhismo para indicar la actividad de la mente manchada de identidad.
La mente manchada por la presencia de la identidad jugará todas
sus cartas para apartarte del Nombre Divino… Mara le tiene verdadero terror
a la presencia divina, pues sabe que si alguien se refugia en el Nombre de
Dios, ya no tendrá poder sobre él.
Entonces hay cuatro fases muy claras en el trabajo con el Nombre sobre
las que me gustaría hacer algún comentario:
Primera Fase, Mara es la mente:
Esto significa básicamente que la identidad hablará como
la propia voz mental, sin distinción entre el individuo que canta
y la voz que sabotea el proceso.
La mente empezará a decir que esto es una tontería, que
no hay manera que solo repitiendo una palabra pueda lograrse nada, que estás
perdiendo el tiempo… Pero lo curioso es que ella habla como si fueses tú,
nunca se siente como un conflicto o una parte antagónica sino como
si el mismo individuo no está convencido.
Aquí es donde entra en juego la fe, pero tal como lo dijimos
antes, no se trata de fe ciega o aferramiento a una creencia no comprobada,
sino una apertura a la posibilidad.
Puede ser que con el canto del Nombre se rompa la esclavitud de Mara,
esta es una posibilidad, cuando yo acepto que esto es posible tengo fe.
También puede ser que no me libere por este medio, esta apertura
hacia la posibilidad es fe en el poder de Mara por encima del Poder de Dios.
Supón que te digo que con este Nombre puede liberarte, y tú
dices que no eres un infante tonto que se deja engañar y no creerás
en nada que científicamente no puedas comprobar… Pues nota entonces
que has construido un templo sobre la fe en el poder de Mara.
¿Por qué digo esto?, mira con atención: yo te digo
lo que te digo basado en mi experiencia y tú juzgas que miento, pero
juzgas SIN intentarlo, ¿Por qué? Por que tu mente te ha dicho
que eso no tiene sentido, que ella no entiende como puede ocurrir eso, y
entonces no crees en mi palabra para creer en la palabra de tu mente.
Si este fuese un caso judicial diríamos que es mi palabra contra
la palabra de tu mente, solo que hay un pequeño detalle: Ausencia
del Mens Rea, es decir yo no tengo motivos para mentir y hacer que creas
que tu mente puede ser domada, pero tú mente sí que tiene motivos
para hacer que no creas que efectivamente ella pueda ser domada.
La última evidencia en este juicio es que muchas personas en
todo el mundo y en todos los tiempos han conseguido refugio en el nombre
divino, no solo en las líneas del Sanatana Dharma sino en muchas otras
también.
Es curioso como las personas pueden tener apertura para creer que las
cosas malas pueden suceder y se niegan a la idea de que las cosas maravillosas
puedan también suceder.
No hablo acá del optimismo infantil de las líneas que
creen que negando de palabra el mal podrán hacerlo desaparecer, sino
en una cuestión de equilibrio: si puede salir mal, es decir si es
una posibilidad y no una certeza, necesariamente esto implica que también
hay un margen de posibilidades de que salga bien.
Tener esta apertura mental es a lo que he llamado fe.
Entonces cuando la mente hable y te cuestione, le responderás
con el Nombre, y sea lo que sea que diga tu mente, tú solo repetirás
el nombre una y otra vez.
Segunda Fase, Mara está en la mente:
En esta fase hay una cierta separación entre la persona que canta
y sus pensamientos, es como si su mente se volviera más independiente
del sujeto, y empieza el saboteo a un nivel importante.
Aquí la mente empieza a traer todo lo que está mal, todo
lo que debe ser resuelto, todos los ciclos abiertos, todos los momentos donde
quisiste decir algo que no dijiste o quisiste hacer lo que no hiciste, momentos
de decisión, o que requirieron de decisión.
Esta es el arma secreta de Mara, no te trae recuerdos bonitos ni feos,
solo te trae cosas donde debes tomar una decisión, de modo que dejes
la actividad del Nombre y te vuelques a resolver ese asunto.
Pongamos algunos ejemplos de que cosa puede traerte la mente para que
no te tome desprevenido:
Una discusión donde alguien te dijo algo que te molestó
y no respondiste porque no pudiste o quisiste reaccionar y ahora piensas
en lo que debiste haber dicho.
Un discurso que diste o una presentación, donde te hubiera gustado
haber dicho algo que no dijiste.
Una diligencia que debes hacer, algún recibo que pagar
o una transacción que realizar.
Un asunto familiar por resolver.
Una conversación que quedó pendiente.
Estos son ejemplos clásicos, pero puede ser la mente manchada
muy creativa cuando su cuello peligra.
No tiene sentido luchar contra estos pensamientos y recuerdos, no tiene
sentido porque la lucha es precisamente lo que la mente busca, la mente quiere
que dejes de hacer lo que haces porque tiene miedo, así que busca
que te enganches en una pelea contigo mismo para que abandones la práctica.
Solo debes responder con el Nombre, te aseguro que al poco tiempo estará
tan increíblemente molesta que arderá en llamas.
Tercera Fase, Mara está fuera de la mente:
En este punto ya Mara ha sido expulsado de la mente por el inmenso poder
del Nombre Divino, así que empezará a usar los cartuchos que
le quedan.
Usará las estrategias externas, te dirá cosas como: Si
alguien te ve haciendo esto seguro que va a decir que estás loco…
Alguien podría venir y asustarte… Creo que oí algo, abre los
ojos para ver que es… Hace calor… La piel pica… Ya no sientes las piernas,
de seguro te da calambres… Si permaneces mucho tiempo así pueden dañarse
los tejidos por falta de sangre… Creo que ya es hora de hacer esto o lo otro…
Entre otros muchos ejemplos.
Cuarta Fase, Mara no es visible:
Llega un punto donde en apariencia la mente no nos da problemas sino
que está sometida por medio del Nombre, pero hay quienes creen que
la victoria es así de simple y compleja, y abandonan el Nombre, entonces
en el momento menos pensado surge la mente trayendo sus desgracias con ella.
La práctica del Nombre no debe ser abandonada hasta que la mente
esté completamente centrada en el canto interno y el refugio en la
esencia del mismo nombre, es decir hasta que se enciende la devoción
como una llama inextinguible.
No hay que dejar nada al azar y es preciso ser constantes en estos menesteres.
Eventualmente se alcanzará un estado de gracia, de unión con
la naturaleza primordial, eso que algunos llaman Dios y otros Brahman.
Finalmente me gustaría enseñar algunos de los maravillosos
usos que pueden tener la práctica del Nombre Divino:
1.- Si cantas el Nombre en voz alta, harás que penetre en tus
envolturas densas y en tu mundo material, trayéndote pureza y bendiciones
muy diversas.
2.- Si cantas el Nombre en voz como de susurro, harás que penetre
en tus envolturas sutiles y en tu mundo emocional, trayéndote paz,
alegría y otras manifestaciones de gozo.
3.- Si cantas el Nombre en tu mente harás que penetre en tu mente
y en tus pensamientos, trayéndote ecuanimidad y aumentando tu inteligencia
y flexibilidad mental.
4.- Si te concentras en algún punto del cuerpo que esté
enfermo y cantas, podrás acelerar el proceso de sanación.
5.- Si te concentras en algún punto energético como los
chakras, y cantas lo armonizarás y fortalecerás.
6.- Si cantas el Nombre de forma concentrada y luego soplas sobre una
persona, transmitirás sus virtudes a otros.
7.- Si cantas el Nombre de forma concentrada y luego soplas sobre tus
manos, éstas quedarán cargadas con energía sanadora.
8.- Si usas oráculos, canta el Nombre con sinceridad y luego
sopla sobre el oráculo para purificarlo.
9.- Si cocinas cantando de forma armoniosa el Nombre bendecirás
tus alimentos.
10.- Si tienes una angustia que no logras identificar, busca un sitio
completamente aislado y canta el nombre de modo repetido y a todo pulmón
hasta quedar exhausto, de ese modo tu angustia se irá.
Solo tres concejos más con respecto a esta maravillosa disciplina
para terminar este capítulo:
Practica, Practica y Practica.
Shri Khaieswara MahaDeva
Copyright © por .:: Comunidad Krodhedharma - ZholEvanoi :. Derechos Reservados. Publicado en: (282 Lecturas)  [ Volver Atrás ] |
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